Michaell Toapanta Onofre, estudiante de la Facultad de Ingeniería en Mecánica y Ciencias de la Producción (FIMCP) de ESPOL, realizó una práctica preprofesional de tres meses en la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), España, como parte del Instituto de Organización y Control de Sistemas Industriales (IOC), bajo la tutoría de Joan Rosell Gratacós.
Durante esta experiencia, participó en actividades de investigación y simulación de estrategias de aprendizaje por refuerzo (Reinforcement Learning), una técnica de inteligencia artificial que permite desarrollar sistemas capaces de aprender comportamientos mediante la interacción con un entorno y la evaluación de sus resultados.
Su trabajo se enfocó en la aplicación de estas estrategias al control y la ejecución de movimientos de un manipulador robótico bi-brazo, abordando desafíos relacionados con la coordinación y el desarrollo de movimientos en sistemas robóticos.
La práctica le permitió profundizar sus conocimientos en robótica e inteligencia artificial, fortalecer sus habilidades de investigación y acercarse a metodologías utilizadas en el desarrollo de tecnologías aplicadas a sistemas de automatización y control.

Además del componente técnico, la experiencia internacional representó una oportunidad para conocer nuevas dinámicas de trabajo académico, intercambiar conocimientos con investigadores y estudiantes de otros contextos y ampliar su perspectiva sobre el desarrollo de la ingeniería.
La convivencia con personas de diferentes países también contribuyó a su crecimiento personal, al facilitar el intercambio cultural y el conocimiento de nuevas formas de abordar los desafíos académicos y profesionales.
Sobre esta experiencia, Michaell destacó: “Esta práctica representó una oportunidad única de aprendizaje y crecimiento que recomendaría a otros estudiantes”.
Las prácticas preprofesionales internacionales permiten a los estudiantes complementar su formación universitaria mediante la participación en entornos de investigación y desarrollo, donde pueden aplicar sus conocimientos, adquirir nuevas competencias y establecer vínculos con instituciones académicas de otros países.
La experiencia de Michaell refleja las oportunidades que surgen al conectar la formación académica con escenarios internacionales, especialmente en áreas tecnológicas como la robótica y la inteligencia artificial, que continúan ampliando sus aplicaciones en distintos sectores.
Desde la FIMCP, estas experiencias contribuyen a la formación integral de los futuros profesionales, impulsando el intercambio de conocimientos y el desarrollo de competencias para afrontar los desafíos de una industria cada vez más tecnológica y globalizada.