FIMCP continúa fortaleciendo el desarrollo de soluciones tecnológicas orientadas a la sostenibilidad y al aprovechamiento responsable de residuos, mediante iniciativas que articulan la investigación académica con las necesidades de la sociedad.
En el marco de la cooperación interinstitucional con SEGINUS, la FIMCP se sumó a la campaña “Aquí Se Composta” de Circular EP mediante la incorporación de bases elaboradas a partir de neumáticos fuera de uso (NFU). Estos elementos fueron desarrollados y fabricados en el Laboratorio de Procesamiento de Plásticos de la FIMCP, como parte de un proceso de innovación aplicada enfocado en dar un nuevo valor a materiales que han cumplido su ciclo de uso.
La iniciativa representa una aplicación concreta de los principios de la economía circular, al transformar un residuo de difícil disposición, como los neumáticos fuera de uso, en un recurso que puede ser incorporado a nuevos productos y soluciones. De esta manera, el proyecto contribuye a reducir el impacto asociado a la acumulación de estos materiales y promueve alternativas para su aprovechamiento.

El desarrollo de las bases contó con el aporte técnico y académico de la FIMCP, donde se aplicaron conocimientos relacionados con el procesamiento y transformación de materiales plásticos y elastoméricos. Este proceso evidencia cómo la investigación universitaria puede generar soluciones con aplicaciones directas en iniciativas ambientales y comunitarias.
La participación de SEGINUS también constituye un componente importante dentro de la iniciativa, al contribuir con la gestión y valorización de los neumáticos fuera de uso. La articulación entre la academia y organizaciones especializadas permite avanzar hacia modelos de gestión de residuos que no se limiten a su disposición final, sino que busquen incorporarlos nuevamente a los ciclos productivos.
Las bases desarrolladas fueron destinadas a apoyar el proceso de compostaje impulsado por Circular EP. Su implementación permite optimizar aspectos técnicos relacionados con la ventilación y oxigenación de los espacios destinados a la descomposición de materia orgánica, favoreciendo condiciones adecuadas para que este proceso se desarrolle de manera eficiente.
De esta forma, la iniciativa integra diferentes dimensiones de la sostenibilidad: la valorización de residuos, la aplicación de conocimiento científico y tecnológico y la generación de beneficios para la comunidad. El proyecto demuestra que los principios de economía circular pueden abordarse desde una perspectiva interdisciplinaria, donde la ingeniería aporta soluciones concretas a desafíos ambientales y sociales.
La cooperación con SEGINUS y Circular EP evidencia la importancia de establecer alianzas estratégicas entre instituciones, empresas, academia y actores sociales para desarrollar iniciativas sostenibles con mayor alcance. La combinación de capacidades técnicas, gestión de residuos y conocimiento científico permite ampliar el impacto de los proyectos y generar soluciones que puedan ser replicadas en otros contextos.