Con una destacada participación de estudiantes, docentes y profesionales del sector empresarial, culminó con éxito el Desafío de Innovación “Tiempo Cero” DIFARE–ESPOL, una iniciativa de vinculación desarrollada entre DIFARE y la Facultad de Ingeniería en Mecánica y Ciencias de la Producción (FIMCP) de la ESPOL. Este espacio permitió fortalecer la conexión entre la academia y la industria mediante el desarrollo de proyectos enfocados en resolver desafíos reales, promoviendo el aprendizaje práctico y la aplicación de conocimientos en contextos empresariales.
A lo largo del desafío, los estudiantes trabajaron en equipos multidisciplinarios para analizar procesos logísticos de la empresa e identificar oportunidades de mejora que contribuyeran a incrementar la eficiencia operativa. Para ello, aplicaron metodologías y herramientas de ingeniería industrial relacionadas con el análisis de procesos, optimización de recursos, mejora continua y automatización, desarrollando propuestas alineadas con las necesidades actuales del sector productivo.
Entre los resultados más relevantes alcanzados durante la iniciativa se encuentra la automatización del proceso de trazabilidad de devoluciones mediante la implementación de un sistema de escaneo de códigos de barras, una solución que permite mejorar el seguimiento de productos, optimizar el registro de información y reducir posibles errores en la gestión logística. Asimismo, los estudiantes desarrollaron una propuesta para optimizar el flujo de logística inversa, logrando disminuir los tiempos de gestión de 30 a 16,54 días, un avance que representa una mejora significativa en la eficiencia del proceso y en la capacidad de respuesta de la organización.
Además de los resultados obtenidos, el desafío constituyó una valiosa experiencia de aprendizaje, ya que permitió a los participantes fortalecer competencias como el pensamiento analítico, la resolución de problemas, el trabajo colaborativo y la toma de decisiones basada en datos. La interacción con profesionales de la industria también les brindó una visión más amplia sobre los retos que enfrentan actualmente las organizaciones y la importancia de la innovación para mantener su competitividad.
El proyecto contó con la destacada participación de los estudiantes Gilson Reyes, Rigoberto Román y Luis Asanza, quienes demostraron su capacidad para transformar conocimientos teóricos en propuestas de alto valor para el sector empresarial. Su desempeño evidenció el compromiso, la creatividad y las competencias técnicas adquiridas durante su formación académica, así como su preparación para afrontar desafíos propios del ámbito profesional.
De igual manera, se reconoció el aporte de Rubén Carcelén, alumni de ESPOL, cuyo acompañamiento fue clave para el desarrollo del desafío. Su experiencia y orientación contribuyeron a fortalecer el vínculo entre la formación universitaria y las necesidades de la industria, facilitando un entorno de aprendizaje colaborativo que enriqueció el proceso de los estudiantes.
Con iniciativas como el Desafío de Innovación “Tiempo Cero” DIFARE–ESPOL, la FIMCP reafirma su compromiso con una educación centrada en la innovación, la vinculación con el sector productivo y la formación de profesionales capaces de generar soluciones sostenibles y de alto impacto. Estos espacios consolidan el papel de la universidad como un actor estratégico para impulsar la transformación industrial y el desarrollo de talento preparado para responder a los desafíos de un entorno cada vez más dinámico y competitivo.