El estudio examina la evolución y aplicación de esta tecnología en el ámbito educativo entre 2018 y 2024, a partir de una revisión de investigaciones disponibles en reconocidas bases de datos científicas como Scopus, IEEE Xplore, ScienceDirect, SpringerLink y Web of Science.
Los gemelos digitales son representaciones virtuales de sistemas, procesos o dispositivos físicos que permiten simular, monitorear y analizar su comportamiento. Su incorporación a la educación abre nuevas posibilidades para que los estudiantes interactúen con entornos virtuales que reproducen condiciones cercanas a aquellas que encontrarían en escenarios reales.
En el ámbito universitario, estas tecnologías pueden contribuir especialmente a la formación práctica. La investigación identifica mejoras en aspectos como el desarrollo de habilidades prácticas, la autonomía, la motivación y la capacidad de resolución de problemas de los estudiantes.
Una de las principales ventajas de esta tecnología es la posibilidad de experimentar en entornos controlados. Los estudiantes pueden analizar diferentes escenarios, modificar variables y observar sus efectos sin depender exclusivamente de la disponibilidad de equipos físicos o laboratorios tradicionales.
Este enfoque también puede favorecer una experiencia de aprendizaje más personalizada. Al permitir la simulación y el monitoreo de diferentes procesos, los gemelos digitales pueden adaptarse a las necesidades de aprendizaje y ofrecer mayores oportunidades para que los estudiantes desarrollen sus competencias mediante la experimentación.
Desde una perspectiva institucional, el estudio identifica beneficios relacionados con el uso eficiente de recursos y la reducción de costos asociados con determinados laboratorios y prácticas académicas. La posibilidad de complementar los espacios físicos con entornos digitales puede ampliar las oportunidades de experimentación y facilitar el acceso a experiencias prácticas.
Asimismo, los gemelos digitales adquieren relevancia en contextos de educación híbrida o a distancia, ya que permiten mantener determinadas actividades prácticas mediante entornos virtuales cuando el acceso presencial a laboratorios se encuentra limitado.
Sin embargo, la investigación también evidencia que la implementación de estas tecnologías todavía enfrenta desafíos. Entre ellos se encuentran los costos de adopción, las limitaciones de conectividad, la necesidad de capacitación del personal académico y los aspectos éticos relacionados con el uso de datos y tecnologías digitales.
Estos factores muestran que incorporar gemelos digitales en la educación superior requiere más que disponer de una herramienta tecnológica. Su implementación debe estar acompañada de estrategias pedagógicas, infraestructura adecuada y preparación de los profesionales encargados de integrarlos en los procesos de enseñanza.
La investigación es liderada por Carlos Pinto-Almeida, M.Sc., de la Universidad Tecnológica Indoamérica; Esteban X. Castellanos, Ph.D., de la Universidad Internacional de La Rioja; y Francisco Yumbla, Ph.D., de la FIMCP-ESPOL.
La participación de investigadores de diferentes instituciones evidencia la importancia de la colaboración académica para analizar el impacto de tecnologías emergentes en la educación y comprender tanto sus oportunidades como las condiciones necesarias para una implementación efectiva.