Un total de 27 técnicos de Arca Continental culminaron satisfactoriamente el primer proceso de certificación desarrollado en Guayaquil bajo el nuevo esquema de Buenas Prácticas en Instalación y Mantenimiento de Sistemas de Refrigeración y Sistemas de Acondicionamiento de Aire, avalado por el Ministerio del Trabajo del Ecuador.
La iniciativa se desarrolló en el marco de un proyecto de fortalecimiento de capacidades para el sector de refrigeración y acondicionamiento de aire (RAC), liderado por la Dirección de Ozono del Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo, con el apoyo de ONUDI y en articulación con ESPOL.
El proceso fue ejecutado conjuntamente por el Centro de Educación Continua de ESPOL y la Facultad de Ingeniería en Mecánica y Ciencias de la Producción (FIMCP), convirtiendo a este grupo en los primeros técnicos de Guayaquil en obtener la certificación bajo este nuevo esquema.
La certificación contempló una evaluación teórica y una evaluación práctica, orientadas a comprobar los conocimientos y competencias necesarias para realizar actividades de instalación y mantenimiento de sistemas de refrigeración y climatización bajo estándares de buenas prácticas.
La fase práctica se desarrolló en el nuevo Taller de Refrigeración de la FIMCP, un espacio diseñado para fortalecer la capacitación y formación especializada de técnicos vinculados con este sector.
Las buenas prácticas en refrigeración y climatización son fundamentales para garantizar una adecuada manipulación de los refrigerantes, prevenir liberaciones innecesarias a la atmósfera y reducir los impactos ambientales asociados con estos sistemas.
Esta iniciativa forma parte de las acciones implementadas por Ecuador para avanzar en el cumplimiento de sus compromisos establecidos en el Protocolo de Montreal, mediante el fortalecimiento de las capacidades técnicas del sector RAC.
La articulación entre Gobierno, academia, organismos internacionales y sector productivo permite generar procesos de formación y certificación que responden a las necesidades actuales de la industria y promueven una gestión ambientalmente responsable.
Más allá de reconocer las competencias de los participantes, este proceso contribuye a consolidar una cultura de instalación, mantenimiento y manejo responsable de refrigerantes, fortaleciendo la profesionalización del sector y aportando a la protección de la capa de ozono y a la reducción del impacto ambiental.